Las categorías “en peligro” y “en peligro crítico” contienen a todas las especies que han mostrado importantes fluctuaciones en su distribución geográfica, junto con una disminución o fragmentación de ella; una población de individuos maduros menor de los 250 o los 2500 ejemplares con una probabilidad de un 50 % o un 20 % de extinción en su forma silvestre, y una fuerte disminución en su población general en los últimos 10 años o tres generaciones, en orden del 70 % y el 80 %, respectivamente.